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La educación como fuerza de paz en Oriente Medio

IMG_30061-600x400 EMIS pic 2El Eastern Mediterranean International School de Israel reúne a un grupo de alumnos de orígenes diversos para trabajar por la paz y abordar problemas del mundo real. La revista IB World descubre cómo lo ha hecho…

“La educación es el arma más potente que se puede utilizar para cambiar el mundo”, dijo Nelson Mandela, el desaparecido líder que inspiró al mundo. La educación es el punto de partida para aprender a respetar, tolerar y comprender a los demás.

El Eastern Mediterranean International School (EMIS), que forma parte de la sede educativa y aldea infantil Hakfar Hayarok (en hebreo “aldea verde”), cerca de Tel Aviv (Israel), es un Colegio del Mundo del IB que ayuda a los líderes del futuro a cultivar relaciones positivas, que a su vez puedan promover en sus países. El colegio ofrece el Programa del Diploma (PD) a 140 alumnos de 40 países.

En él, grupos de alumnos de Israel y Palestina aprenden juntos y ayudan al EMIS a cumplir su misión: convertir la educación en una fuerza de paz y sustentabilidad en Oriente Medio.

Estos dos países mantienen una lucha continua. Ya se han perdido miles de vidas, pero el equipo del EMIS tiene el propósito de ayudar a los alumnos de Israel y Palestina a encontrar un camino para solucionar el conflicto. “Al contar con una amplia proporción del alumnado procedente de Oriente Medio, podemos alentar un proceso que permita tender puentes. Los alumnos palestinos e israelíes están aprendiendo a conocerse y respetarse, con la esperanza de que puedan lograr la paz algún día”, afirma Oded Rose, fundador y director ejecutivo del EMIS.

Y añade: “El primer valor que enseñamos es el respeto”. “La igualdad de oportunidades y acceso que brindamos a nuestros alumnos y personal les proporciona un entorno neutral para aprender a escucharse y entender que todos somos seres humanos”.

Ampliación del acceso al PD

Casi todos los alumnos del EMIS reciben becas completas o parciales financiadas por el Ministerio de Educación de Israel, fundaciones y donantes particulares. “Nuestra filosofía es que el acceso a una educación de calidad debe basarse en el mérito, y no en los ingresos familiares de los alumnos”, afirma Rose. “Además, buscamos una diversidad también en las áreas social y económica. Nuestro deseo es poder ofrecer plazas para alumnos de familias de refugiados y otros grupos desfavorecidos”.

La experiencia personal de Rose dio forma al concepto del EMIS. Nació en Israel y asistió al Pearson College UWC de Canadá, donde cursó el PD. Recibió una beca completa y, al igual que el Pearson, su colegio reúne a un grupo de alumnos de orígenes diversos de todos los lugares del mundo para trabajar por la paz y abordar problemas del mundo real.

Algunos miembros de las comunidades más tradicionales han reaccionado negativamente ante esta audaz idea. Sin embargo, fieles a la filosofía del IB, los alumnos y sus padres son personas audaces y no pierden la determinación: “Son valientes y creen en la misión del colegio y en la calidad de la educación que proporcionamos por medio del IB y nuestro programa extracurricular”, afirma Rose.

Bio-class-manu1-600x400 - EMIS pic 1Un colegio para cambiar el mundo

Todos los alumnos de primer año del PD participan en ESP, un programa de tres años sobre liderazgo empresarial, sustentabilidad y paz que se ha puesto en marcha este año para seguir promoviendo el entendimiento y un futuro pacífico.

Este programa se integra en CAS (Creatividad, Actividad y Servicio) y consta de tres partes: una serie de charlas y talleres sobre emprendimiento, sustentabilidad, paz y resolución de conflictos, proyectos donde los alumnos ponen en práctica todo lo aprendido durante el primer año, e iniciativas de voluntariado. Esta última parte se realiza después de completar el PD, y se anima a los alumnos a que se tomen un año de intervalo para poner en práctica sus nuevos conocimientos y experiencias.

“Más adelante, esperamos que el voluntariado pueda establecerse como parte integral del programa del EMIS y que todos nuestros graduados se tomen un año de intervalo antes de continuar con sus estudios superiores o seguir otros caminos”, señala Rose. “Creemos que este aspecto es importante para que el EMIS pueda cumplir su propósito de cambiar el mundo”.

Entre sus diversas estrategias para tender puentes, el EMIS anima a los alumnos árabes a estudiar hebreo, y viceversa. El club de hebreo se reúne una vez a la semana durante dos horas y lo organiza el director Tamar Haviv. El club de árabe complementa las clases de Árabe ab initio del PD y lo organizan alumnos de habla árabe. Ambos clubes son espacios sociales en los que los alumnos pueden practicar los idiomas y discutir temas políticos.

Planes para el futuro

Rose tiene planes ambiciosos para el futuro, como ampliar el EMIS a 220 alumnos en dos años y crear más espacio para los nuevos alumnos. También se ha planeado la construcción de otro colegio similar al EMIS en el epicentro de la región triangular: una comunidad predominantemente árabe muy cercana a Palestina. El colegio se centrará en la cultura y la comunidad árabe y estará muy vinculado a los centros de educación superior de Palestina.

¿Cómo contribuye su Colegio del Mundo del IB a la paz mundial? Envíenos su historia a editor@ibo.org.