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Una alumna cría y adiestra a un cachorro con fines benéficos

Nos complace presentar esta nueva serie de historias de la revista IB World, concebida para dar a conocer las extraordinarias iniciativas que están llevando a cabo alumnos y educadores del IB de todo el mundo. La serie, orientada a la actividad comunitaria, logra que el aprendizaje-servicio cobre vida. Siga estas historias en Twitter (@IBWorldmag, #IBcommunitystories) y escríbanos a editor@ibo.org para contarnos sus propias experiencias y extraordinarias historias.

puppy-1Alyson Galow desea reducir la cantidad de tiempo que las personas con problemas de visión tienen que esperar para recibir un perro guía.

En la actualidad, no hay perros guía suficientes para cubrir la demanda en EE. UU., donde millones de personas presentan problemas de visión. De media, cada persona debe esperar nueve meses para recibir un perro guía.

Esta situación ha animado a Alyson Galow, alumna del Programa del Diploma (PD) del St. George’s School de Washington (EE. UU.), a criar un cachorro de perro guía para la organización benéfica Guide Dogs for the Blind, como parte de su programa de Creatividad, Actividad y Servicio (CAS).

Limerick, un cruce de Golden y Labrador, acompaña a Alyson a muchas de sus clases y excursiones. Le ha enseñado habilidades de obediencia básicas, así como a mantener la calma en todas las situaciones y a hacer sus necesidades al recibir una orden. De esta forma, Limerick habrá aprendido todas las habilidades que necesita antes de comenzar su adiestramiento formal como perro guía.

Alyson también ha diseñado pósteres informativos para el colegio y ha servido de inspiración a otras personas. “Hay varios padres interesados en unirse al programa de crianza de cachorros de Guide Dogs for the Blind y hace poco han comenzado a recibir capacitación”, afirma.

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“Cuando salgo a la calle o voy a excursiones con mi cachorro, la gente suele preguntarme por el programa y, en ocasiones, se interesa por cómo puede participar. Entonces explico cómo el programa contribuye a la comunidad”.

Y añade: “Una gran parte de mi comunidad se siente orgullosa de mi trabajo en este proyecto. El proyecto gusta mucho porque brinda la oportunidad de cambiar la vida de las personas”.

Alyson afirma haber aprendido que la crianza de un cachorro exige mucho tiempo y esfuerzo. “He aprendido que, mediante la crianza de un cachorro, podemos cambiar positivamente la vida de alguien para siempre. Tenemos la oportunidad de dar independencia a las personas”.