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Un alumno participa como orador en la COP22

Camil Chaari, un emprendedor social en ciernes, discutió su proyecto de reciclaje electrónico en una conferencia sobre el cambio climático. Con su trabajo, ha logrado una reducción de 5.500 kg en las emisiones de CO2 hasta la fecha.

Cada año, miles de participantes de casi 200 países se reúnen en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CNUCC) para discutir las cuestiones relativas a esta área. Este año, Camil Chaari fue uno de los participantes del evento.

La conferencia es la reunión formal de las partes de la CNUCC, por lo que también se conoce como “Conferencia de las partes” (COP, por sus siglas en inglés).

Camil, un alumno del Programa del Diploma (PD) del Rabat American School (Marruecos), recibió una invitación para hablar sobre su proyecto de reciclaje electrónico en la COP22, que se celebró en Marruecos.

Dicho proyecto, que se fundó oficialmente en 2015 por medio de la alianza de dos empresas locales, ofrece soluciones de reciclaje de residuos electrónicos.

Camil abrió un centro de reciclaje electrónico en el garaje de su casa y, hasta la fecha, ha recolectado y reciclado más de seis toneladas de residuos electrónicos, lo que ha supuesto una reducción de unos 5.500 kg en las emisiones de CO2. Ha colaborado con 40 socios en esta misión, incluidas las embajadas canadiense y francesa. Su impacto positivo también se ha notado en el resto del país, pues las iniciativas de reciclaje han aumentado en los colegios de otras ciudades marroquíes.

“El proyecto de reciclaje electrónico tiene el propósito de reducir las emisiones de carbono, promover el reciclaje de residuos electrónicos y educar a los jóvenes sobre el impacto negativo que dichos residuos tienen en el medio ambiente y la mejor manera de afrontar el problema”, señala Camil.

La idea del proyecto surgió mientras Camil se encontraba de vacaciones en Francia. Observó que la gente depositaba residuos electrónicos en contenedores de reciclaje en el supermercado, y quedó fascinado. “Para mí era algo completamente nuevo y pensé que podría funcionar en Marruecos”, afirma.

Según nos cuenta, desde que inició el proyecto ha aprendido habilidades para toda la vida. “Con un poco de determinación, cualquier cosa es posible. Además, he desarrollado habilidades como la organización, la creatividad, la confianza en mí mismo y la paciencia”.

Gracias a sus logros, Camil ha recibido el reconocimiento “Green Citizen” de la UNESCO. Tiene previsto continuar con su labor y va a organizar talleres para alumnos de todas las edades donde se hablará del reciclaje electrónico.

“Tengo la convicción de que respetar nuestro planeta no es una elección, sino una obligación”, afirma. “Es el momento de actuar y pienso seguir colaborando”.

Este artículo forma parte de una serie de historias de la revista IB World, concebida para dar a conocer las extraordinarias iniciativas que están llevando a cabo alumnos y educadores del IB de todo el mundo. Siga estas historias en Twitter (@IBWorldmag, #IBcommunitystories). Si desea compartir experiencias e historias extraordinarias, escriba a editor@ibo.org.