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Una evaluación electrónica accesible para todos los alumnos


Compartimos con orgullo las historias de nuestros exalumnos en el año de nuestro 50.o aniversario


Una alumna del PAI con una deficiencia visual ha logrado resultados excelentes en la evaluación electrónica del PAI. Kala Parasuram, responsable de inclusión y acceso a la evaluación del IB, le ha contado a la revista IB World cómo la creación de exámenes accesibles supuso una experiencia de aprendizaje para todos.

La puesta en marcha de la evaluación electrónica del Programa de los Años Intermedios (PAI) en 2015 representó un importante hito para el IB. Fue el primer gran paso del IB hacia la digitalización y una auténtica puesta a prueba de la capacidad de los alumnos de aplicar sus conocimientos, en lugar de limitarse a memorizar datos. Muchos colegios estaban entusiasmados por participar.

Los exámenes en pantalla están diseñados para facilitar la inclusión y el acceso a la evaluación. “La accesibilidad fue un aspecto que se tuvo muy en cuenta desde el principio”, señala Kala Parasuram, responsable de inclusión y acceso a la evaluación del IB.

Pero no había una versión en braille, que era lo que la alumna Marie-Ève Letourneau necesitaba para participar en la evaluación electrónica de 2017. Marie-Ève, que es invidente como consecuencia de una enfermedad degenerativa, estudiaba en el École Pointe-Lévy de Lévis, en Quebec (Canadá).

La coordinadora del PAI, Manon Tessier, comunicó la situación al equipo de evaluación del IB en 2015 para asegurarse de que todas las adecuaciones que Marie-Ève necesitaba estuvieran listas en 2017. Su solicitud hizo que el equipo de inclusión y acceso a la evaluación del IB se replanteara la totalidad del examen.

Hace varios años, el IB tomó la decisión estratégica de crear un entorno en pantalla completamente accesible para cualquier alumno con una deficiencia visual, en lugar de producir una versión impresa en braille del examen.

Afrontar el desafío

“Cuando el IB recibe una solicitud relacionada con una deficiencia visual en el Programa del Diploma (PD), es más fácil darle respuesta, porque esos procesos llevan más tiempo implementándose”, explica Parasuram.

“Lo único que tenemos que hacer es informar a nuestro equipo de producción de exámenes y los modificadores de braille analizan el examen y realizan las adaptaciones necesarias. El contenido de la pregunta no se modifica: simplemente se adapta para la producción de una versión en braille que se envía al alumno”.

“Sin embargo, en el caso de la evaluación electrónica del PAI, la situación era completamente nueva, así que todo el procedimiento tenía que hacerse internamente”.

Como muchos de los grupos de asignaturas del PAI incluyen una gran cantidad de elementos visuales, se necesitaba una preparación muy meticulosa para garantizar que el proceso fuera justo y estuviera libre de prejuicios.

Parasuram afirma: “Fue un tremendo desafío, pues no teníamos ningún prototipo o precedente que pudiéramos utilizar como punto de partida. El equipo de evaluación del IB ya había incorporado funciones de accesibilidad en el producto en pantalla, pero cuando recibimos la solicitud de Marie Ève, tuvimos que llevar a la práctica conceptos de los que únicamente habíamos hablado. Y eso implicaba analizar con todo detalle cada una de las preguntas”.

Decidieron que había tres maneras de lograr que el examen fuera inclusivo para los alumnos con deficiencias visuales: cambiar la pregunta en la versión estándar (por ejemplo, eliminando las imágenes innecesarias); adaptar la presentación de la pregunta; o utilizar materiales táctiles, especialmente para los gráficos de Física y Matemáticas.

El equipo probó con las tres opciones. “Enviamos todos los exámenes a la alumna y el resultado fue muy bueno. Los comentarios fueron positivos y todos estaban muy satisfechos”, señala Parasuram. “Fue un magnífico trabajo en equipo. Todos participaron: el equipo de inclusión y acceso a la evaluación, el equipo de producción de exámenes —incluidos los encargados del contenido multimedia— y los responsables de los grupos de asignaturas. También participaron otros compañeros que no tenían mucha experiencia en temas de accesibilidad. Todos aprendieron mucho durante este proceso”.

Marie-Ève también tuvo acceso a un lector humano en todo momento, y logró unos resultados excelentes en sus exámenes. Ahora estudia en la universidad.

Cumplir objetivos

“Marie-Ève quedó gratamente sorprendida con todo el proceso”, afirma Tessier. “Tuvo momentos de preocupación, especialmente por el tema de los gráficos, ya que no es posible describir realmente un gráfico a un lector, ni que un lector describa un gráfico. Si hay que interpretar un gráfico, el lector daría las respuestas. Pero cuando recibió los cuadernillos de examen con los gráficos en formato táctil, quedó impresionada”.

Tessier añade: “Fue un examen justo para Marie-Ève. Es una alumna brillante y no queríamos que nada de esto la perjudicara. Es capaz de adaptarse con bastante facilidad a cualquier situación”.

“Las habilidades de autogestión de los enfoques del aprendizaje le han sido muy útiles para controlar el estrés y adaptarse. Además, el personal de nuestro colegio ha invertido mucho tiempo, energía y dinero en encontrar a las personas adecuadas para leer y preparar a Marie-Ève para los exámenes”.

Las carpetas electrónicas (trabajo de clase) de Adquisición de Lenguas y Educación Física fueron los componentes que plantearon más dificultades a Marie-Ève. “En Adquisición de Lenguas, los criterios A y B planteaban dificultades por su parte visual. En Educación Física, era difícil elegir deportes que Marie-Ève pudiera practicar”, señala Tessier.
“Pero al final, todo salió perfectamente y todos quedamos satisfechos con los resultados”.

El École Pointe-Lévy recordará a Marie-Ève durante años.

Como parte de su Proyecto Personal del PAI, preparó una conferencia para padres de niños invidentes de primer año de secundaria, y la presentó en una organización de padres de niños con esa deficiencia visual.

Tessier afirma: “Estuvo tan bien que la organización le pidió que regresara, y la grabó en video para compartir la conferencia con otros padres. Agradecieron mucho su trabajo”.

Los visitantes del École Pointe-Lévy han visto el trabajo de Marie-Ève en su exposición del Proyecto Personal y lo han votado como su favorito y el más impresionante.

Y mientras el École Pointe-Lévy disfruta del éxito de Marie-Ève, el departamento del PAI se prepara para repetir este proceso. El hermano de Marie-Ève, que también tiene esta deficiencia visual, participará en la evaluación electrónica en 2019. Sin embargo, como él todavía no utiliza el braille, Tessier y su equipo aún no saben qué modificaciones serán necesarias. No obstante, el IB está preparado para facilitar el proceso.

“Gracias a la experiencia de Marie-Ève, estamos preparados y tenemos una hoja de ruta para lograr que nuestra evaluación electrónica sea accesible en cualquier entorno. Tenemos todos los procesos adecuados en marcha”, afirma Parasuram.


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