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Un grupo de alumnas cruza nadando el Canal de la Mancha para recaudar más de USD 100.000


Compartimos con orgullo las historias de nuestros alumnos en el año de nuestro 50.o aniversario


Los fondos recaudados por las alumnas del IB ayudaron a curar a más de 100 mujeres con fístula obstétrica en comunidades subdesarrolladas

La fístula obstétrica es una de las lesiones más graves y trágicas que se producen en el parto. Se calcula que más de dos millones de mujeres del África subsahariana, Asia, Oriente Medio, América Latina y el Caribe viven con esta afección. Cada año aparecen entre 50.000 y 100.000 nuevos casos. La agencia de salud y derechos reproductivos de las Naciones Unidas está intensificando sus esfuerzos por erradicar la fístula obstétrica.

Cuando Theodosia Catsiapis, una alumna del Programa del Diploma (PD) del Institut Le Rosey (Suiza), se enteró de la existencia de la fístula obstétrica durante una clase, le impactó que todavía hubiera tantas mujeres que la padecieran, pese a ser una afección completamente evitable o curable por medio de una cirugía. El problema es que la cirugía cuesta USD 600, una suma que muchas mujeres de comunidades subdesarrolladas no pueden pagar.

Theodosia creó la organización benéfica TEYYA (To Empower Youth by Youth Action), cuyo objetivo era financiar al menos 100 cirugías de fístula obstétrica. Para recaudar los fondos, cruzaría nadando los 33,2 kilómetros del Canal de la Mancha. Se inspiró en el atleta francés Philippe Croizon, la primera persona sin piernas ni brazos que cruzó el canal a nado.

Pero Theodosia no podía cumplir este objetivo sola. Contó con la ayuda de un grupo de alumnas del PD del International School of Geneva, uno de los primeros siete colegios en ofrecer el PD y que ahora imparte los cuatro programas del IB. Todas ellas trabajaron juntas para crear un equipo de natación, llamado “ChaCha” (Channel Challenge, o el “desafío del canal”).

Nadar fuera de la zona de confort

El equipo de ocho alumnas se convirtió en el primer equipo de relevos suizo de menos de 18 años en cruzar a nado el Canal de la Mancha. Para ello invirtieron un total de 22 horas y 24 minutos en dos relevos. Después de aquello, también cruzaron el lago Lemán (69 km). Hasta la fecha, el esfuerzo de ChaCha ha recaudado USD 110.000 y ha financiado 166 tratamientos en Etiopía, Ghana y Zambia.

“La iniciativa ha supuesto una experiencia de aprendizaje y Creatividad, Actividad y Servicio (CAS) increíble”, afirma Marie Narses, coordinadora de CAS y del Character Programme del International School of Geneva. “Ofrecemos un gran apoyo a los proyectos de CAS que ayudan a los alumnos a salir de su zona de confort y actuar por una causa específica”.

“Hay muchas cosas que podemos hacer por nuestro mundo, y los alumnos no siempre son conscientes de que pueden contribuir al cambio. Una de nuestras misiones como coordinadores de CAS es demostrarles nuestro apoyo y animarlos a llamar a la puerta de organizaciones benéficas externas al colegio”.

Las alumnas disfrutaron de la experiencia de cruzar el canal, pese a la baja temperatura del agua (15oC) y a la amenaza de las medusas. Anouk Emmert, alumna del PD del International School of Geneva, señala: “Aunque al principio me resultara muy difícil trabajar en equipo, porque estaba acostumbrada a nadar sola, aprendí a colaborar de manera eficaz. Conseguí nadar durante dos horas sin parar, y eso me hizo sentir muy orgullosa. Hay que tener una mentalidad muy fuerte para soportar el agua fría. Lo más difícil era volver al agua después de que nos picaran las medusas, pero he aprendido a no rendirme”.

“La solución es contar con una comadrona capacitada”

Las obligaciones del colegio han impedido a las alumnas organizar una tercera travesía a nado para recaudar fondos, pero están seguras de que habrá un nuevo evento el próximo año. “Theodosia está buscando un lago en Etiopía que podamos cruzar”, señala Margaret Koudriev, alumna del PD del International School of Geneva.

Se proponen recaudar fondos para ayudar a las comadronas durante sus cinco años de formación en el Hamlin College of Midwives de Etiopía. Con una población de más de 90 millones de habitantes, Etiopía solo cuenta con unas 7.000 comadronas capacitadas. Theodosia cree que todas las mujeres deben tener acceso a un parto limpio y seguro. Cada año, aproximadamente 9.000 mujeres etíopes mueren durante el parto y otras 9.000 sobreviven con fístula obstétrica.

“Para erradicar por completo la fístula obstétrica, tendrían que reducirse los nuevos casos que aparecen cada año. La solución es contar con una comadrona capacitada”, señala Theodosia. “Si financiamos sus estudios, las comadronas graduadas en la universidad podrían regresar a su pueblo para ayudar a las mujeres durante el embarazo y el parto. En los pueblos donde hay comadronas capacitadas, el número de casos de fístula obstétrica se ha reducido a cero”.


Esta historia forma parte de las celebraciones de nuestro 50.o aniversario en 2018.

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