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Alumna del IB quiere ser la primera mujer en Marte


Compartimos con orgullo las historias de nuestros alumnos en el año de nuestro 50.o aniversario


Una alumna estadounidense de 17 años está utilizando la educación del IB para cumplir su sueño de visitar el planeta rojo.

Alyssa Carson se ha propuesto formar parte de la primera misión humana en Marte. Esta alumna del IB de Luisiana (EE. UU.) tiene solo 17 años, pero está convencida de que cuando los viajes espaciales a Marte sean una realidad en la década de 2030, será una de las primeras personas en pisar el planeta rojo.

Dedica gran parte de su vida a prepararse para ser astronauta. De pequeña, asistió a campamentos espaciales de la NASA y presenció el despegue de cohetes espaciales. Este verano se formará como piloto de avión.

En su tiempo libre, realiza un curso en una academia de astronautas y científicos espaciales de Florida, donde se prueban trajes espaciales, se practican salidas de emergencia de aviones y métodos de supervivencia en el mar y, lo más emocionante de todo, se llevan a cabo vuelos en los que se experimenta la gravedad cero. En el vuelo en el que ella participó, experimentó la gravedad cero en 11 ocasiones de unos 20 segundos cada una. No muchos jóvenes de 17 años pueden presumir de algo así.

Entretanto, sus estudios en el Baton Rouge International School están encaminados a obtener en el futuro un grado universitario en Astrobiología. En cuanto cumpla la edad mínima de 18 años, tiene previsto solicitar su participación en el programa de selección de astronautas de la NASA.

“Estoy buscando oportunidades que me beneficien y mejorando mi currículum para tener más probabilidades de que me seleccionen cuando solicite mi participación en el programa”, explica. “Es un programa con mucha demanda, así que es cuestión de buscar maneras que me permitan destacar sobre los demás”.

Alyssa dice que la educación del IB la está ayudando mucho con su objetivo profesional. Actualmente está cursando el Programa del Diploma (PD) y, antes de eso, completó el Programa de los Años Intermedios (PAI).

“Todos los proyectos del IB me animan a realizar otros proyectos de temática espacial”, señala.

Para su monografía, por ejemplo, tiene planeado elegir un tema relacionado con Marte. Una de sus ideas es intentar cultivar una bacteria en las condiciones que se encontrarían en Marte.

Y en su asignatura de Física NS, quiere examinar la luminosidad de las estrellas. Sus otras asignaturas de NS son Matemáticas y Biología.

Considera que el PD ofrece la preparación perfecta para la transición a la universidad. Una universidad de Florida ofrece un curso universitario en Astrobiología que le interesa.

“Es una combinación de astrofísica, geología y biología”, explica. “Si al final voy a Marte, me veo como encargada de investigar muestras del suelo, buscar muestras de agua, explorar la atmósfera de Marte y buscar señales de vida bacteriana”.

Alyssa dice que la naturaleza internacional de sus estudios del IB le proporciona una perspectiva completa y global que sería muy valiosa en cualquier futura misión en Marte. Lleva estudiando chino, español y francés desde preescolar, y ahora habla esas tres lenguas extranjeras con fluidez.

“Los astronautas proceden de muchos países diferentes”, señala. “La educación mundial que estoy recibiendo es magnífica para un proyecto global como una expedición a Marte”.

Alyssa solo tenía tres años cuando se enamoró de la idea de viajar al espacio. Inspirada por el argumento del programa infantil The Backyardigans, fue entonces cuando decidió que quería ser astronauta.

“Los personajes se fueron de misión a Marte y yo quería ir con ellos”, recuerda. “Siempre estaba haciendo preguntas sobre Marte, buscando libros, pósteres y DVD: cualquier cosa que tuviera que ver con el espacio y con Marte”.

Tres años más tarde, una visita con su padre, Bert Carson, al US Space and Rocket Center de Alabama selló el pacto sobre su futura carrera.

En el cuarto de huéspedes de la residencia de la familia Carson en Baton Rouge, Alyssa ha creado un “relicario” que resume su vida, y que se compone de todo tipo de objetos relacionados con la astronomía y la astronáutica. Hay libros, revistas, fotografías, parches de misiones y firmas de astronautas. Incluso hay una réplica de un traje espacial firmado por Buzz Aldrin, el segundo hombre que caminó por la Luna.

Un dato interesante: a finales de los 60 y principios de los 70, todos los astronautas de la misión Apolo 12 que caminaron por la Luna eran hijos únicos o hermanos mayores.

¿Y saben qué? Alyssa también es hija única.

Viajar millones de kilómetros desde la Tierra hasta Marte será una dura prueba, incluso para los astronautas más experimentados. En los meses que durará la misión, tendrán que enfrentarse a rayos cósmicos. La ingravidez durante períodos de tiempo prolongados pasa factura al cuerpo humano en muchos sentidos. Y nadie conoce el verdadero alcance de los riesgos psicológicos.

Sin embargo, Alyssa no parece sentirse intimidada en absoluto. De hecho, disfruta con la idea de afrontar el desafío. Incluso aunque la misión solo tenga un billete de ida, como algunos expertos sugieren.

Varias agencias, incluidas la NASA, SpacEx, la Agencia Espacial Europea, la china y la rusa, planean enviar misiones tripuladas por seres humanos en las próximas décadas. Evidentemente, el costo económico será enorme.

En algunas misiones está previsto que los astronautas vuelvan a casa, mientras que en otras se espera que se establezcan en el planeta y se queden allí durante el resto de su vida.

“Ir a Marte es tan importante para mí, que si no hubiera opción de regresar a casa, seguiría estando dispuesta a participar en la misión”, afirma Alyssa. “Obviamente no es lo ideal. Mis padres preferirían que regresara”.

En parte, Alyssa desearía tener un billete de vuelta para poder servir de inspiración a otros aspirantes a astronautas.

“Quiero que los niños persigan sus objetivos en la vida”, señala. “Ir a Marte es un paso muy importante para la humanidad”.

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Vea una nueva película sobre el exalumno del IB y astronauta Akihiko Hoshide.

 


Esta historia forma parte de las celebraciones de nuestro 50.o aniversario en 2018. Póngase en contacto con nosotros por correo electrónico para hablarnos de alguien que pueda contarnos una buena historia.