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Cómo desarrollar habilidades para el mundo real

Aislinn Abbott en el York County School of Technology

El York County School of Technology explica por qué decidió ofrecer el Programa de Orientación Profesional a sus alumnos

Los alumnos del Programa de Orientación Profesional (POP) del York County School of Technology de Pennsylvania (EE. UU.) desean trabajar en sectores tan diversos como la medicina, la neuroprótesis, el entrenamiento personal y la tecnología automotriz.

Todos ellos reciben ayuda para lograr sus aspiraciones gracias al marco flexible del POP, que incluye, como mínimo, dos cursos académicos del Programa del Diploma (PD), los componentes troncales únicos del POP, que promueven las habilidades de preparación para el empleo de los alumnos, y estudios de formación profesional. De este modo, los alumnos de entre 16 y 18 años pueden continuar con sus estudios académicos mientras reciben capacitación práctica en la profesión elegida, sin que se cierren las puertas a la educación superior.

El York County School of Technology es un colegio técnico muy completo, por lo que ya ofrecía capacitación práctica de gran calidad a sus alumnos. “Pero con la introducción de los cursos del PD y los componentes troncales del POP, ampliamos nuestras oportunidades de desarrollar habilidades para el mundo real aplicables a cualquier aspiración que tengan los alumnos al terminar la secundaria”, señala Jody Kessinger, coordinadora del POP del colegio. “Sin duda, el POP contribuye a nuestra misión de formar a jóvenes preparados para la universidad y el mercado laboral”.

Aaliyiah and Evelyn en el York County School of Technology

Y añade: “Este año hemos ofrecido el POP como un programa que agrega valor para los alumnos. Les proporciona nuevas oportunidades de investigar y abordar cuestiones de importancia global, y de materializar su pasión por aprender y ayudar a los demás”.

Los alumnos del POP de undécimo año han elegido una de las siete opciones de formación profesional: tecnología del deporte y ciencias de la actividad física, profesiones médicas, mecanizado metálico de precisión, tecnología automotriz, ingeniería y fabricación avanzada, artes culinarias y tecnología de la comunicación. Dedican entre 10 y 12 horas a la semana a sus estudios de formación profesional.

La alumna del POP Aaliyiah Moye-Tati, que estudia la opción de profesiones médicas y aspira a dedicarse a la enfermería, señala: “El POP ofrece una magnífica forma de prepararnos para desempeñar nuestra profesión”.

Los componentes troncales

Una parte fundamental del POP son sus componentes troncales, que incluyen un Proyecto de Reflexión, Habilidades Personales y Profesionales, Desarrollo de la Lengua y Aprendizaje-servicio. Para poder integrar estos componentes en la ya densa distribución horaria de las clases de los alumnos del POP, el colegio ha desarrollado un curso denominado “Seminario del IB: Habilidades Personales y Profesionales”.

Cameron Leubecker en el York County School of Technology

“El POP hace que mi día a día tenga una gran variedad. Me gustan las diferentes actividades y discusiones que desarrollamos en el Seminario del IB: Habilidades Personales y Profesionales”, comenta la alumna del POP Evelyn Resto, que estudia profesiones médicas y quiere ser cirujana.

Como parte del componente de Aprendizaje-servicio, una alumna está organizando un equipo de robótica con integrantes de todo el condado para los alumnos más pequeños y con necesidades especiales. “Está utilizando la experiencia adquirida en su programa técnico, el curso de Física del PD y sus propios conocimientos para desarrollar y dirigir este programa. Su dedicación ha sido extraordinaria y demuestra un verdadero entusiasmo por compartir sus conocimientos y habilidades”, señala Kessinger.

Destiny Weitkamp en el York County School of Technology

Una de las alumnas de la opción de profesiones médicas del colegio trabaja como voluntaria en el hospital de York. “Además de la conexión obvia con su programa técnico, entraron en juego sus habilidades de comunicación y oratoria, más relacionadas con su curso de Lengua y Literatura del PD. Su plan de acción cumplía todos los requisitos en cuanto a la solicitud, los permisos y la entrevista que exigía el trabajo como voluntaria”, explica Kessinger. “Las dos alumnas reconocen la importancia global de poner sus habilidades y entusiasmo al servicio del bien común”.

Los alumnos todavía están en el primer trimestre del curso, pero ya les parece gratificante y pertinente. Aislinn Abbott, que estudia mecanizado metálico de precisión y aspira a trabajar en el campo de la neuroprótesis, afirma: “El programa nos brinda una plataforma para discutir temas con mayor profundidad que en una clase típica”.

Noah Genco en el York County School of Technology

La alumna Destiny Weitkamp, que estudia tecnología del deporte y ciencias de la actividad física y aspira a ser entrenadora personal, señala: “El POP ofrece una magnífica oportunidad de interactuar con personas que normalmente no conoceríamos en nuestro día a día. Además, nos plantea desafíos que no encontraríamos en otros cursos”.

Establecimiento de conexiones

Los alumnos pueden percibir el vínculo entre sus estudios académicos y los demás componentes del POP. “Los cursos académicos complementan los componentes troncales y los estudios de formación profesional de una forma que permite a los alumnos colaborar entre sí y establecer conexiones entre los temas comunes del programa del IB”, explica Kessinger.

“Además, gracias a la comunicación que hay entre los profesores de las asignaturas académicas y los de los programas técnicos, los alumnos pueden participar en oportunidades de aprendizaje muy valiosas”.

Angela Gonzalez en el York County School of Technology

Kessinger pone el ejemplo de un alumno de tecnología automotriz que estudia el curso de Física del PD. Su profesor de Física es también el responsable de carpintería de las producciones del colegio. “Nuestra obra de otoño es una versión ‘steampunk’ de Alicia en el país de las maravillas, y el profesor mencionó que se necesitaban expositores metálicos de pasteles para el escenario. Profesor y alumno se comunicaron para intercambiar planes y dibujos, y el alumno creó tres magníficos expositores para la producción. Para ello, utilizó diversas habilidades, y tanto el profesor académico como el técnico reforzaron el aprendizaje y la creatividad del alumno”, afirma.

Son estas colaboraciones las que demuestran la naturaleza transformadora del POP.