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¿Sabe por qué decidió dedicarse a la docencia?

Después de su presentación en la conferencia del IB celebrada en Barcelona en octubre de 2016, Peter Docker, que trabaja con Simon Sinek y el equipo de “Start With Why”, le ha contado a la revista IB World cómo los docentes del IB pueden descubrir su “porqué” y ayudar a los alumnos a hacer lo mismo

“Podría debatirse eternamente si los educadores nacen o se hacen, pero si lo que desea es descubrir si la docencia es su vocación, pregúntese por qué enseña”, afirma Peter Docker, asesor ejecutivo y en materia de liderazgo.

Según Docker, el descubrimiento del “porqué” es fundamental para la realización profesional y la mejora del desempeño. El “porqué” es un propósito, una causa o una creencia superior que nos motiva para hacer lo que hacemos. Pero por simple que pueda parecer, son pocas las personas que pueden explicar exactamente por qué se han decantado por un trabajo concreto.

“Cuando uno sabe por qué enseña, le resulta imposible contener su pasión”, señala Docker. Esta pasión es contagiosa y puede inspirar a los alumnos. No obstante, el desconocimiento del “porqué” puede tener asimismo una repercusión negativa en la clase.

“La autenticidad y la utilidad son dos magníficas características del liderazgo, y la enseñanza da la oportunidad de servir de orientación e inspiración; sin embargo, no todos los docentes lo hacen. Con bastante frecuencia, los docentes no están inspirados o no creen en lo que están enseñando (ya se trate del currículo o la asignatura), lo cual afecta al modo en que los alumnos responden”, afirma Docker.

“Pero cuando uno siente verdadera pasión por lo que cree y es capaz de verbalizarlo, puede ser auténtico y servir de inspiración a otras personas”.

El círculo de oro                                                                

¿Cómo puede una persona descubrir su “porqué”? Docker recomienda utilizar el círculo de oro de Sinek como punto de partida. El círculo de oro es un gráfico que analiza el “qué” (el puesto de trabajo), el “cómo” (las cosas que uno hace que le diferencian de los demás) y el “porqué” (un propósito, una causa o una creencia).

Según Docker, nuestro “porqué” es nuestra razón de ser. “Si lo conocemos, podemos expresar aquello en lo que creemos con una única oración. Cuando verbalizamos algo, podemos ponerlo en práctica”.

El círculo de oro se puede aplicar a cualquier aspecto de la vida. “Es importante que los alumnos también descubran su propósito, pues es lo que les da la posibilidad de cambiar el mundo”, añade Docker.

Según Docker, todo comienza con unos docentes apasionados por su trabajo. “Recuerde su etapa en el colegio y piense en un docente que lo motivara e inspirara especialmente. ¿Qué hacía para motivarlo? ¿Cómo ha influido en la persona que es hoy?”.

Cuando los alumnos conocen su “porqué”, pueden tomar decisiones importantes en su vida. “Si los alumnos saben por qué hacen lo que hacen, se abren posibilidades de todo tipo para nuestro mundo”, señala Docker. “Muchos alumnos terminan el colegio sin saber lo que quieren hacer después. Un ‘porqué’ no nos dice qué hacer, pero sí nos da un propósito superior. Si todos los jóvenes conocieran su círculo de oro, el mundo podría cambiar”.

El viaje del autodescubrimiento

Según Docker, necesitamos valor para preguntarnos por qué decidimos dedicarnos a la docencia. “Cuando uno elige ser docente, está descartando otras opciones y posibilidades”.

“El descubrimiento de nuestro propósito no tiene nada que ver con la espiritualidad o la religión. Nos brinda una oportunidad perfecta para ser sinceros con nosotros mismos y descubrir aquello que nos hace sentirnos realizados. Cuando sabemos por qué hacemos lo que hacemos, tenemos más probabilidades de asumir riesgos y menos probabilidades de rendirnos cuando surgen dificultades”, añade Docker.

“Si tenemos claro nuestro ‘porqué’ y cómo encaja en el propósito superior general del entorno en el que trabajamos —la comunidad—, nos da valor para continuar, superar las dificultades y luchar cuando rendirse puede ser la opción más fácil. Y esto es gracias a que tenemos una visión más global”.

  • Marcela Carrizo

    El artículo me permitió recordar a los profesores de mi escuela secundaria…mis ganas de aprender, de elegir una carrera, de plantearme el desafío de ingresar a la universidad, mi capacidad de asombro, de plantearme nuevos objetivos y de ser felíz, se lo debo a ellos….Ellos han sido mi fuente de inspiración y estoy muy orgullosa de pertenecer a un Colegio IB.