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Un educador pionero


Compartimos con orgullo las historias de nuestros educadores en el año de nuestro 50.o aniversario


En el marco de la celebración del 50.º aniversario del IB, la revista IB World ha hablado con Stephen Spahn —quien también cumple 50 años como director de su colegio— sobre la importancia de la mentalidad innovadora para el éxito de un colegio

La duración media del mandato de un director de colegio es de cuatro años, pero Stephen Spahn, director del Dwight School, (EE. UU.), la ha superado con creces. Hace poco celebró su 50.º aniversario en el Dwight School, lo que lo convierte en el director de un colegio independiente de EE. UU. que más tiempo lleva en el cargo. Y ha conseguido muchas cosas durante su mandato.

El Dwight School, situado en Manhattan, fue el primer colegio de la región de las Américas en ofrecer el continuo de programas del IB. Desde entonces, ha abierto sedes en todo el mundo (Londres, Seúl, Shanghái y, desde el próximo otoño, Dubái), todas las cuales ofrecen los programas del IB.

También dirige el Dwight Global Online School, que ofrece cursos virtuales del IB en tiempo real, además de experiencias presenciales. Su objetivo es eliminar las barreras económicas y geográficas para acceder a la educación del IB.

Ahora que ha llegado a su 50.º aniversario como director del Dwight School, Spahn habla sobre su filosofía educativa y sus esperanzas para el futuro, y de por qué cree que el IB ofrece un marco y un propósito para el pensamiento innovador…

Sophie-Marie Odum (SMO): Hábleme de su carrera en la educación

Stephen Spahn (SS): Crecí en una familia de educadores: mi padre era director de colegio y mi madre estaba al frente de un centro para niñas. Estudié en la Universidad de Madrid y en el Dartmouth College, donde conseguí una beca de investigación de servicio 1926 en las Naciones Unidas y trabajé en diferentes proyectos, como el de la erradicación de plagas de langostas en África.

A través de estas experiencias desarrollé una filosofía, a la que llamo “la chispa del genio”. Se pueden conseguir muchas cosas si despertamos el interés de un individuo por hacer algo para cambiar el mundo. Esto se ha convertido en mi consigna y el Dwight se esfuerza por encender “la chispa del genio” en todos los niños.

Llevo 54 años en el Dwight, 50 de ellos como director, por lo que mi carrera se ha desarrollado en paralelo con el IB. Superviso los cinco colegios Dwight que tenemos por todo el mundo y trabajo con cada uno de los miembros del equipo directivo.

Mi padre fue mi mentor y mi guía, y también la razón por la que mi carrera se desarrolló con tanta rapidez. En 1967 trabajaba como ayudante del anterior director del Dwight, quien en junio de ese año me nombró su sucesor en el cargo. El resto es historia.

SMO: ¿Qué le ha permitido mantenerse en el Dwight School durante tanto tiempo?

SS: Cuando alguien conoce la historia de una institución, puede aprovechar lo mejor del pasado en el presente, y crear un futuro mejor. En el ámbito educativo, rara vez se da esa situación, pues la permanencia media de un director de colegio en el cargo es de cuatro años. Pero el Dwight es capaz de hacer cosas que difícilmente consiguen otros colegios, ya que contamos con casi 150 años de experiencia y conocimientos, y hemos caminado lo suficiente como para saber adónde queremos ir.

SMO: ¿Cuáles cree que han sido sus mayores logros hasta la fecha?

SS: Ser un educador pionero para el IB. El Dwight fue el primer colegio de la región de las Américas en ofrecer el continuo de programas del IB. Asimismo, fuimos los colegios 48.º y 49.º del mundo en ofrecer programas del IB. Adoptamos la filosofía de “la chispa del genio” y la aplicamos en todos nuestros colegios.

También hemos creado una sede en la nube, el Dwight Global Online School, que ofrece a los alumnos la oportunidad de participar en el IB en tiempo real a través de la tecnología digital.

Pero probablemente el logro más importante sea nuestra iniciativa Innovation 2.0, que plantea la siguiente pregunta: “¿Cómo será el docente del futuro?”. Utilizamos nuestro “Spark Tank”, una incubadora diseñada para cultivar la innovación, como campo de pruebas para responder a esta pregunta.

Todavía estamos en la frontera, estudiando qué enfoques pueden mejorar la educación en el marco del IB, y trabajando para descubrir la manera de crear estudios interdisciplinarios que permitan integrar la educación.

SMO: ¿Cuál diría que ha sido el mayor cambio que se ha producido en la educación en los últimos 50 años y por qué?

SS: Hay una frase magnífica que dice que los docentes han dejado de ser una especie de sabios distantes para convertirse en guías más cercanos. El aprendizaje basado en proyectos y la metodología de la indagación han abierto nuevas perspectivas. La gran evolución se ha producido en la utilización de la instrucción entre pares en un marco que permite la adquisición y la discusión de una mayor cantidad de conocimientos. Los alumnos han adoptado una mentalidad progresista en lugar de anclarse en el pasado, y los educadores han optado por el trabajo colaborativo frente al individual, y por la flexibilidad de los horarios y programas frente a la rigidez.

La visión de los colegios sin fronteras del primer director general del IB, Alec Peterson, se ha hecho realidad como consecuencia de la globalización. Tenemos una población en constante movimiento que puede ir a cualquier lugar.

SMO: ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrenta la educación actualmente y qué pueden hacer los colegios para superarlos?

SS: Hay varios desafíos importantes. El primero es eliminar los compartimientos estancos en las disciplinas. Con la aplicación de la tecnología, necesitamos más trabajo interdisciplinario.

El segundo es encontrar la manera de que el aprendizaje en línea sea eficaz para mejorar la educación. Esto traerá consigo nuevos modelos de evaluación para medir el pensamiento crítico. No obstante, al acometer esta tarea, debemos tener cuidado de no destruir la curiosidad de los alumnos. Cuando miramos a nuestros alumnos, sabemos que el 85 % de los trabajos que desempeñarán en el futuro todavía no existen. Por tanto, nos urge superar este desafío cuanto antes.

Los “costos” suponen el desafío más importante. Estamos buscando la manera de reducir los costos de la educación y que esta sea más asequible para todos. Para ello, utilizamos el aprendizaje combinado en nuestro Dwight Global Online School, donde se ofrecen experiencias en línea, presenciales y reales.

SMO: ¿Por qué la educación internacional es tan importante en el mundo actual?

SS: Es importante por cuestiones tales como la guerra y la paz, la prosperidad global, la sustentabilidad y la tolerancia. Vemos cómo se está abusando de las redes sociales y, por tanto, es primordial que contemos con una educación internacional que enseñe a los alumnos a diferenciar la realidad de la ficción. Los alumnos también han de saber colaborar en equipos de diferentes culturas y continentes.

También somos testigos de cómo se están cuestionando los valores democráticos y del surgimiento el autoritarismo. Por tanto, debemos enseñar a los jóvenes a mostrarse tolerantes con otros puntos de vista, lo cual forma parte de la filosofía del IB. La gente se empeña en buscar soluciones políticas cuando la respuesta está en ofrecer una educación que promueva la mentalidad abierta.

SMO: ¿Cómo cree que va a evolucionar la educación durante los próximos 10 años?

SS: Ofrecerá diversas alternativas para que los alumnos puedan combinar cursos en línea con estudios presenciales más tradicionales. Podrán pasar una parte del día en el colegio, otra realizando prácticas y otra estudiando en línea.

Necesitaremos una cultura de innovación. Surgirá un nuevo tipo de currículo que combinará lo mejor de la creatividad, la innovación y el emprendimiento en todas las disciplinas para que los alumnos puedan identificar el camino que quieren seguir.

En el Dwight, los alumnos ya cultivan sus intereses. Por ejemplo, en el quinto año utilizamos “la hora del genio”, una actividad inspirada en Google que permite a los alumnos explorar sus intereses y fomenta la creatividad en el aula. Los alumnos de séptimo año redactan planes de negocio y los de noveno prueban ideas originales. Como parte del Spark Tank, los alumnos desarrollan sus ideas desde el concepto hasta la comercialización con la orientación de un grupo de expertos y emprendedores.

Si pienso en cómo será la educación durante los próximos 10 años, veo una nueva cultura de innovación.

SMO: ¿Qué espera dejar como legado?

SS: Mis alumnos, graduados y profesores son mi mejor legado. Al final, estaré orgulloso de haber mejorado el aprendizaje de los alumnos de tal forma que puedan disfrutar ampliando su mente y dejándose llevar por su corazón y su imaginación.


Esta historia forma parte de las celebraciones de nuestro 50.° aniversario en 2018. Permanezca atento a la etiqueta #WeAreIB, una campaña con la que pretendemos expresar nuestra gratitud y rendir homenaje a los excelentes educadores del IB que contribuyen a crear un mundo mejor a través de sus prácticas educativas innovadoras. Para participar en la campaña, publique mensajes con la etiqueta #WeAreIB o póngase en contacto con nosotros por correo electrónico para hablarnos de alguien que pueda contarnos una buena historia.