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Cómo gestionar el entorno de aprendizaje remoto con Dr. Jennifer Chang Wathall

Como resultado de las medidas de distanciamiento social implementadas en todo el mundo debido a la COVID-19, los docentes han tenido que adoptar una forma de trabajar completamente nueva. Para muchos de ellos, eso significa trabajar de forma remota, ya sea usando medios en línea asincrónicos o sincrónicos sin haber recibido necesariamente ningún tipo de capacitación previa para trabajar de esta manera. Los docentes se han convertido en la cara visible de los colegios en estos momentos, mostrando su resiliencia, creatividad, capacidad de innovación, experiencia y profesionalidad para seguir contribuyendo al intercambio colaborativo de recursos a nivel global. Conversé con la Dra. Jennifer Chang Wathall, profesora de Matemáticas, autora y asesora educativa, sobre cómo gestionar el entorno de aprendizaje remoto de la manera más eficaz posible.

Escuchar la entrevista completa en el podcast de historias del IB

Zach: Como ya saben, en estos momentos los docentes de todo el mundo, incluidos los del IB, se encuentran en una situación inaudita en la que no imparten clases en el aula, sino que quizás lo hacen desde el salón de su casa u otro lugar desde el que no están acostumbrados. Como resultado, se están adentrando en la enseñanza en línea, un concepto que, si bien no es nuevo, para algunos docentes puede resultar increíblemente nuevo e increíblemente difícil.

Para empezar, me gustaría preguntarle, en este momento en el que los profesores están haciendo la transición a la enseñanza en línea, si tiene algún consejo para aquellos que de repente se han visto en la necesidad de enseñar en un entorno en línea sin haber recibido ninguna capacitación.

Jennifer: Muy buena pregunta. Creo que eso les pasa a todos los docentes. No creo que sea cuestión solamente de aquellos que no estaban familiarizados con la enseñanza en línea o no la usaban con regularidad, sino que todos los docentes se han visto empujados, en muy poco tiempo, a tener que pasar a la enseñanza remota desde sus hogares, con alumnos que también se encuentran aislados en sus propias casas.

Entonces, ¿qué consejos puedo dar? Uno importante es que hay etapas naturales y normales por las que pasamos al adoptar un entorno de aprendizaje en línea.

La primera etapa es la de supervivencia. En ella intentamos asegurarnos de que haya accesibilidad en cuanto a dispositivos tecnológicos, conexión wifi y cosas así. Como es posible que no todos los alumnos y familias tengan el mismo acceso al aprendizaje en línea, la primera etapa en la que el docente se debe centrar es ver si sus alumnos tienen acceso a una conexión wifi o a herramientas digitales. A partir de ahí, hay que determinar el sistema de gestión del aprendizaje y decidir qué herramienta usar. Esas son las decisiones que tenemos que tomar primero.

La etapa que le sigue a la de supervivencia es la del esfuerzo, y en ella los docentes aprenden a usar las herramientas que tienen a su disposición. Ahí se inicia su trabajo en línea, y está bien que no tengan reuniones sincrónicas al principio de esta etapa.

Tenemos que darles la oportunidad de aprender a usar algunas de las herramientas y darles tiempo a los alumnos también. Debemos tener muy en cuenta que al principio no podemos arrancar con las lecciones sincrónicas en directo y actuar como si todo fuera normal, porque en estos momentos nada es normal.

La tercera etapa es la del progreso. Aquí los docentes empiezan a pensar en las estrategias pedagógicas necesarias para captar el interés de los alumnos y motivarlos, porque ya tienen resuelto el tema de las herramientas digitales. Entienden que puede haber problemas de accesibilidad, y son conscientes de qué dispositivos tiene cada familia y quiénes tienen acceso a Internet. Entonces, una vez que superamos esas etapas iniciales, podemos empezar a pensar en mejorar el aprendizaje y prosperar.

Esto nos llega a nuestra última etapa: el logro del objetivo. Lograr una transformación total de la pedagogía y del aprendizaje, y tener una unidad completa en la que se pongan en funcionamiento las prácticas de aprendizaje combinado más eficaces para mejorar el aprendizaje de los alumnos.

Otra vez, no vamos a pasar directamente a intentar planificar las experiencias de aprendizaje más motivadoras e interesantes para nuestros alumnos. Tenemos que evaluar las herramientas digitales, hablar con las familias para saber qué tipo de acceso tienen y tomar las cosas con calma. “Menos es más”, así que no esperen cubrir todo el currículo como lo hacían en el colegio, ni tampoco poder trasladar directamente todo lo que hacían en el aula al entorno en línea. Se trata de replantearnos algunos de nuestros enfoques.

Entonces, para aquellos docentes que tengan la suerte de haber llegado a la etapa de supervivencia o progreso, o el logro del objetivo, ¿qué medidas pueden tomar para garantizar que sus alumnos utilicen la tecnología de manera segura y adecuada? Sobre todo porque el grado de familiaridad con la tecnología o el aprendizaje en línea puede variar entre los alumnos, en función de si están en la escuela primaria o secundaria.

Jennifer: Sí, creo que en lo que realmente tenemos que centrarnos aquí es en la agencia y el empoderamiento de los alumnos, y tenemos que enseñarles a asumir responsabilidad con respecto a su autorregulación y metacognición. Esto se puede reforzar con acuerdos esenciales. Me parece que es muy importante que hayamos creado acuerdos esenciales en conjunto con los padres, con toda la comunidad y con nuestros alumnos, para que haya entendimiento y expectativas comunes de cómo debemos comportarnos en línea, o saber qué expectativas debemos tener en temas como cuándo esperamos que los alumnos asistan a clase o hasta cuánto trabajo deben realizar. Además, también me parece importante que tengamos en cuenta que las distintas regiones del mundo tienen protocolos diferentes en materia de protección de datos y privacidad que debemos incorporar. Pero lo ideal es que el colegio cree acuerdos esenciales con la comunidad escolar para que todos estén de acuerdo.

Zach: Creo que algo que tiene que ver con la autorregulación es la regulación de nuestro tiempo. Yo, que tengo un trabajo de oficina y ahora estoy trabajando desde casa, me doy cuenta de que mi horario habitual de ocho horas se va alargando con el paso de los días. Me parece que la propia naturaleza de un entorno en línea y el uso de tantos dispositivos inevitablemente nos llevan a pensar que los docentes están disponibles las 24 horas del día.

¿Cómo cree que los docentes pueden gestionar esto para evitar que las cosas se les vayan de las manos?

Jennifer: Tenemos que ser muy conscientes de la carga de trabajo del docente. Al mismo tiempo, también debemos pensar en la carga de trabajo del alumno, porque todo lo que esté planificando el docente y esté animando a hacer a los alumnos se reflejará en la carga de trabajo del alumno.

Los docentes tienen que intentar encontrar un equilibrio entre sus vidas y su trabajo diario, y marcar un horario laboral fijo, pero también es importante que dediquen su tiempo libre a su propio bienestar, ya sea para hacer ejercicio, pasar tiempo con su familia o simplemente leer un libro.

Es importante que gestionen su tiempo, sino se pasarán el día trabajando. Creo que la comunidad escolar entenderá por lo que están pasando los docentes, porque en estos momentos hay mucha compasión y empatía hacia los demás, ¡y porque los padres, familias y alumnos también necesitan un descanso! Nadie quiere estar mandando una pregunta al profesor a las 10 de la noche. Deberían estar pasando tiempo con su familia en estos momentos tan complicados, y centrándose en su bienestar. O sea, esto no afecta solamente a los docentes. Todo el mundo debería dedicar un poco de tiempo cada día a concentrarse en su bienestar, a centrarse en algo positivo.

Usted que trabaja con colegios, ¿podría compartir algunos ejemplos en los que haya visto que el aprendizaje combinado funcione realmente bien?

Jennifer: Sí. Cabe decir que normalmente se necesitan entre seis y nueve meses para planificar un programa de aprendizaje combinado eficaz. Así que, cuando te dan solo un día de aviso, o hasta dos semanas, una situación de emergencia como esta probablemente no sea el entorno de aprendizaje combinado más eficaz. Pero lo hemos tenido que hacer, porque no tuvimos tiempo para prepararnos. Ahora que hay colegios que ya llevan entre 10 y 15 semanas así, vemos que han evolucionado, progresado y mejorado, y hemos visto que una de las grandes conclusiones es no seguir el mismo cronograma de las clases presenciales.

No podemos exigir a los alumnos que estén conectados de ocho de la mañana a cuatro de la tarde ni que asistan a todas las clases del día. Eso no funciona porque tenemos que combinar lo mejor del método sincrónico —cara a cara— con lo mejor del enfoque asincrónico. Eso es algo muy importante. Por otra parte, los colegios han descubierto que, cuando siguen los cuatro elementos principales del aprendizaje combinado, consiguen más motivación y compromiso:

  1. Conexión: Hay muchas investigaciones que afirman que cuando no hay conexión o interacción humana en un entorno en línea, los alumnos se desmotivan y se desconectan, y eso hace que no haya sentido de pertenencia. Por eso, cuando estamos en el entorno virtual, es muy importante que intentemos promover ese sentido de pertenencia y conexión.
  2. Colaboración: Mi recomendación es tener un compañero de estudio o un compañero de reflexión, y esto aplica a alumnos y docentes. Todos tienen que poder intercambiar ideas con otros, hacer preguntas o descargar su frustración.
  3. Aclaración: En un entorno en línea, surgen muchas preguntas y, a veces, hay que esperar hasta el día siguiente para aclarar instrucciones o experiencias de aprendizaje, o simplemente para responder preguntas sencillas. Así que este tercer elemento del aprendizaje combinado consiste en aclarar lo que sea necesario —sin importar qué tan sencillo sea—, y eso se puede hacer de manera sincrónica o asincrónica.
  4. Pensamiento crítico y pensamiento conceptual: Tenemos que hacer que los alumnos sigan trabajando el intelecto en estos momentos. Tenemos que seguir haciendo esas preguntas conceptuales tan importantes para saber qué saben.

Fantástico, muchas gracias por compartir todo esto. Ha sido estupendo. ¿Hay algo más que le gustaría decirles a nuestros docentes del IB en particular?

Jennifer: A todos los docentes del IB quisiera decirles que sé lo mucho que están trabajando en estos momentos, y que es abrumador, pero lo que están haciendo por sus alumnos demuestra cuánto se preocupan por ellos. Valoramos lo que hacen. La comunidad escolar lo valora. Todo el mundo valora lo que los docentes están haciendo a nivel global. Ya vamos a poder ver a nuestros alumnos.

Muchas gracias, Jennifer, por su tiempo y por el apoyo que brinda a la comunidad del IB.

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